miércoles, 22 de abril de 2015

Construcciones

TIPOS DE VIVIENDA

En la cultura romana no existió un único tipo de casa, ésta variaba en función de la riqueza. 
Así encontramos:

Villae: Grandes y lujosos terrenos con jardines, fuentes y dependencias exquisitamente decoradas. Pertenecientes a senadores y hombres ricos.
Insulae: Viviendas plurifamiliares. Consistían en edificios con balcones y ventanas al exterior. Eran casas estrechas, poco confortables, carentes de agua caliente o retrete. En ellas vivían las clases populares.
Domus: Construcciones de planta rectangular, con tres zonas principales: la entrada, el cuerpo central y el jardín. Era la residencia de los ciudadanos ricos.



PLANIFICACIÓN URBANA

Podemos identificar dos tipos de asentamiento de origen romano: el castrum y las ciudades de planta hipodámica.
Por un lado, los castri eran asentamientos más pequeños, que consistían en un recinto rectangular amurallado con una avenida central en forma de cruz. Estaban destinados a proteger algún lugar de valor.
Por otro lado, las ciudades de planta hipodámica estaban articuladas a través de dos calles principales: el decumanus, con dirección Este-Oeste; y el cardo con dirección Norte-Sur.
A partir de éstas se trazaban calles paralelas y perpendiculares.
Entre las construcciones características de una ciudad romana encontramos: templos, basílicas, bibliotecas, mercados, baños y letrinas públicas.
El foro era el centro civil y religioso de la ciudad romana.
Las infraestructuras que garantizaban los servicios públicos eran: los acueductos, las fuentes o las redes de alcantarillado.





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