Jugar al aro era muy popular entre los niños y jóvenes romanos. Los aros eran de diferente tamaño, según las edades; los grandes, en ocasiones, llevaban adosados cascabeles que sonaban al rodar. El poeta Horacio escribió un poema didáctico sobre el arte de conducir el aro. Otros juegos muy practicados eran las tabas y los dados con o sin tablero.
Los romanos eran aficionados a los juegos de tabas y dados; en este juego apostaban grandes sumas de dinero. Augusto perdió en una sola noche 20.000 sestercios; Nerón era un apasionado del juego y en cada jugada apostaba siempre 400 sestercios. En general, los juegos de azar les gustaban muchísimo; estaban prohibidos, pero se permitían en los banquetes y en algunas fiestas. Los ricos se jugaban grandes cantidades de dinero, e incluso algunos lo perdían todo.
Las termas, lugar favorito del ocio
El lugar preferido de los romanos para su esparcimiento y reuniones eran las termas. Allí acudían al atardecer todos los hombres —las mujeres iban por las mañanas— al terminar su trabajo en el campo, la ciudad o el Foro.
Las termas, para calentar el agua y producir vapor, tenían calderas instaladas en el sótano. El sistema de calefacción se denominaba hipocausto, y se basaba en la circulación de aire caliente por el suelo y las paredes
Charlaban con los amigos, se comentaban los últimos rumores políticos, paseaban, hacían gimnasia y se bañaban. Era un lugar espléndido: baños de agua caliente, de agua fría, de vapor, salas para unciones de aceite y habitaciones privadas para que los esclavos dieran masajes a sus amos. Sus paredes, recubiertas de mármol y estucos, les daban un aire de elegancia y confort inigualables. Por los frondosos jardines que rodeaban a los baños, se paseaba y se ultimaban detalles de la cena a la que se iba a asistir esa noche.
En las páginas siguientes se han dibujado las Termas Stabianas, una de las tres grandes termas que existían en Pompeya.
Dibujo de las termas de Stabia, en Pompeya. Se accedías a ellas por dos entradas (1 y 2), que daban a una zona abierta para realizar ejercicios (palaestra). A la izquierda, al final de la columnata, estaba el vestuario (3). Las zonas más importantes son: los servicios públicos (4), el depósito de agua (5), el baño y la piscina (6 y 7), los baños para hombres (8 y 9), el vestuario de hombres (10), la caldera para calentar el agua (11), el horno principal (12) y los baños para mujeres: baño frío (13), baño tibio (14) y baño caliente (15). Se comenzaba haciendo ejercicio para provocar el sudor, tras lo que se frotaban la piel con un raspador (strigilis) y se daban masajes. Tras ello, se metían en un baño poco profundo para lavarse los pies, y de ahí pasaban a la piscina. Tras ello, pasaban ya a los baños calientes
Tenían una sección para hombres y otra, más pequeña, para mujeres. Después de desnudarse, los hombres podían bañarse o hacer ejercicios a lapalaestra, donde se practicaban diversos juegos. El más popular era una especie de bolos que se jugaba en una avenida pavimentada, junto a la piscina grande.












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